miércoles, 29 de enero de 2025

"El círculo inmaculado de la ternura recién nacida".

Museo Sorolla 


El mundo entero desaparece 

cuando la fuerte intensidad de una serena ternura

absorbe por completo la mirada del pintor.

La Esposa y la representada Hija

descansan envueltas en un mar

de blancos matizados

de grises,

de violetas,

de rosas,

de amarillos.

Particular arco iris de tonalidades

por el que navega la emoción

del padre,

quien acaricia los infinitos matices

de la pureza.


Una línea directa y continua

empieza en la mano materna,

que agarrada al embozo

como una cadena,

asoma sus dedos

y desliza su mirada feliz

desde la lividez del rostro

que expresa el esfuerzo,

hacia el deleite del sueño

recién nacido.


En el rincón de una incompleta habitación,

la luz compone una nívea sinfonía

en el delimitado espacio íntimo 

del respetado recogimiento.

Solo cabe una simple referencia:

la representación del amor

en un cálido recuerdo.


En la cama recortada y rodeada

por un muro gris,

se alimenta el incendio blanco

del amplio lecho,

que cubierto

por las sábanas que insinúan

el reposo de los cuerpos,

deja emerger las dos cabezas

envueltas en una explosión de claros.

La madre de oscuros cabellos

asoma el rostro azulado

mientras complacida reposa

por la contemplación de las mejillas

que en la pequeña muestra un cálido rosa,

recién nacida.


Se cierra el círculo inmaculado

que nace del pintor al lienzo proyectado

sobre la madre acurrucada

que atraviesa el claro océano

de la cama

con su mirada

hacia la hija deseada,

para volver desde ella

al devoto pincel que tanto las ama.


Colección de poemas "Trazos de la Historia"

1 comentario:

  1. Qué bonito y qué entrañable. Y eso que yo no soy de poesía, pero ese tema me llega. Un abrazo muy fuerte

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