miércoles, 13 de mayo de 2026

El cambio que no quiero: años pasados.

 


Cuando pensábamos, confiados, 
que los oscuros años
ya nunca volverían,
Joaquín deshojaba una adivinanza
que provocaba la risa
de los presentes en la Cava Baja,
en la Latina.

Durante más de cuarenta años
nos ocupamos del mar,
remontamos mil tinglados
con la tranquilidad 
de que nunca volverían
las ideas de aquel lugar
que también
se llamó España. 
Y ahora, 
haciendo de Villatripas corazón,
se hace realidad
frente a nuestras democráticas narices,
que estornudan
como si de una reacción alérgica
se tratara,
sin antihistamínico
para la calma.
Tan democráticas
que no podemos usar la hoguera
para carbonizar el cromosoma
que tantos llevan 
en vena.

Ahora
que la tormenta
 está a punto de estallar
en un círculo vicioso
que muchos quisiéramos detener, 
seguimos sin hacer nada;
seguimos hablando de Madrid
y de su Santa Baronesa,
como si nada; 
pasando de todo,
pasándolo bien,
mientras un burdo rumor
tras otro
se hacen realidad.

Seguiremos pastando
como ovejitas luceras
perdidas en el bosque de la inhumanidad,
que nos verá intentar luchar sin fe
contra el viento que no deja de empujar
para, aunque muchos no lo crean,
aplastar lo poco que nos queda
de libertad.

"Adivina, adivinanza"

                                                                 DISCO COMPLETO




sábado, 28 de marzo de 2026

Una mano al dictado del otro lado.

 


El único crucificado
que compartió
durante algunas noches
mi humilde cabecera,
fue fruto de la oración
de Un Santo
y de los sueños compartidos
por Un Genio.

Una nota no escrita en la madera,
cuyos pliegues señalan
que alguien la ha doblado,
anuncia la falta de atributos
en una histórica escena 
alejada ahora
de los cánones marcados.
Ni herido. Ni clavado.
Ni sangre. Ni dolor.
El sufrimiento quedó anclado
al dormitorio de los padres
de mis padres;
y al de ellos que también
fueron clavando.
Al igual
que en las capillas, 
en los altares
y en las vidrieras
 que buscan en las alturas
como durante siglos
han ordenado. 

El único Cristo
que en algunas noches
compartió
mi humilde cabecera,
fue en su origen
el éxtasis dibujado
por San Juan,
el de la Cruz, 
trasladado al lienzo
de realismo fotográfico
con la mano 
que pinta al dictado
de las voces de otro lado.

Crucifixión en fondo negro
anclada al cielo
sobre las misteriosas nubes
que quedan bajo nuestra mirada...
E iluminadas
por un resplandor
que parece cinematográfico.
Su luz alcanza 
un paisaje en calma
del Port
que mira en otras telas:
la bahía,
la barca en la orilla
y el trabajo de los pescadores...
¿de almas?

Y en el claroscuro
la figura humana flota
sobre la verticalidad de la madera, 
proyectando
en el travesaño central
una alargada y difícil sombra
de brazos y manos, 
como una imposible diagonal
que así lo marca. 
Como si fuera
El Padre
quien lo viera.
Por encima 
de los empequeñecidos pies
y las piernas en perspectiva,
su cuerpo relajado
bajo la inclinada cabeza
que oculta el rostro
y muestra,
sobre los músculos
del cuello y de los hombros,
su corta cabellera
sin corona, sin espinas.

Ni contorsiones. Ni heridas.
Ni suplicio.
Solo Metafísica.
Solo Belleza.
Anuncio de las vidas
que necesitan
una Nueva Mirada. 

La única Cruz
que durante algunos años
colgó sobre mi pecho,
hace ya mucho tiempo
que abandonó mi cabecera.

San Juan de la Cruz, 1572-1577.
Convento de la Encarnación, Ávila.



 


domingo, 22 de marzo de 2026

El baile de las estrellas valientes.

 


Linares, 24 de junio de 2025.

Hoy se abre
una puerta violeta
al fondo del escenario
para que mil alas de colores
crucen el mar de la libertad.
Siguen el camino ya recorrido
hacia la isla de las flores;
sobre ellas se posarán
para llevar su mensaje
a la tierra en la que reposan
las cenizas del jardinero.

Su muerte escrita
con la oscura tinta
de las vidas violentadas,
alimentará la nueva luz
del baile de las estrellas
que son diferentes, 
únicas,
especiales, 
valientes. 

Ya no tienen miedo
a ser libres,
a ser felices
siendo quienes son.
Porque cada primavera
se abrirán más puertas
y las mariposas de colores
harán posible el reencuentro
con la tierra,
con las flores,
en su constante intercambio,
en un ciclo que como un milagro
nunca se detendrá
a la transformación deseada. 

Nos faltarán las palabras
para describir sus tonalidades
en un mundo lleno de posibilidades.
Porque el miedo a las bocas
está a punto de irse
para no volver jamás.
Y nosotros
nos estamos preparando
para dejarlo ir.

Hoy, mis ojos miran el mundo
a través de los colores
de las alas de mil mariposas
Libres,
Sin Miedo,
cuya única opción
es Ser Siempre como Son.


Gracias a Ángel Calvente y a "El Espejo Negro" por su creación, por su compromiso.
Gracias a Paul Pen, porque en "La Metamorfosis infinita" me regaló una preciosa leyenda.
Gracias a Alberto Ramos, y a Eiden que me dio a conocer sus versos.
Gracias a Rozalén, por su puerta violeta y su arte.

viernes, 16 de enero de 2026

Símbolos mágicos de sueños y realidades.

 


Así la recorrí.
Así la imaginé.
No pude verla.
Cerrada a cal y canto
por la obligada protección.
Como ya lo estuvo durante milenios,
entonces sellada de forma natural.

Así la vi,
desde la entrada,
junto al prado.
Pero pude imaginar
el antiguo escenario
de la ceremonia en el santuario.
Así la construí
contemplando desde el llano
alejado del mar,
una imagen bajo la hierba,
en la cavidad:

El hombre sabio, chaman,
utiliza cada bulto de la roca
para encontrar el volumen, la movilidad,
en cada trozo de piel
de la piedra antigua:

Coloreando el techo de la gran sala;
alumbrado por el ardiente fuego
inducido por el tuétano óseo;
los dedos envueltos en gamuza,
que tras aplicar
el negro carbón vegetal,
rellenan los espacios interiores
de hematites rojos y ocres
aglutinados por la grasa animal:

Con el buril remarca el contorno
y por los orificios del hueso de ave 
expulsa los colores
empujados por su aire.

Así la vi,
desde la entrada,
junto al prado.
Pero pude recordar
las imágenes estudiadas:

Unos sobre otros,
miles de años superpuestos,
llaman a una caza propicia
alejada del peligro
con los símbolos de su magia:

Cultivan las batallas de los clanes
representando sus tótems ya pasados,
como oración eterna
al ciclo de la reencarnación,
con los hechos sucedidos
de la memoria rescatados.

Dibujos de sueños y realidades
en la epidermis de la Tierra:

Al fondo, figuras familiares
de grandes bovinos en los bosques:

Más allá de la Gran Cierva,
policromía a la derecha,
policromía a la izquierda:

Se suman a los bisontes,
équidos, cérvidos y suidos,
 símbolos y signos
a las formas del techo fusionados.

Y entre todos ellos, 
los tres:

El Cíbolo, plegado,
con cuernos y rabo:

La Gran Cierva
de firmes extremidades
custodiadas por un rebaño 
entre los pies:

El Poni,
inmóvil,
que guarda en su interior
una cierva roja.

En el Gran Salón,
que sigue al abrigo del vestíbulo,
los extraordinarios
 hombres sabios,
acumulan durante siglos
los grabados y dibujos
de la impactante
Gran Cúpula del Arte.








lunes, 29 de diciembre de 2025

Los buenos deseos para el futuro.

 



El contorno azul
surcado 
por sus palomas blancas
como deseo de paz,
enmarcan la postal
del nuevo año
compuesta 
por los dos rostros de Jano:
 blancos,
 definidos por líneas negras:
expresión del inicio,
del final
y de la transición:
el hilo
que siempre los unirá.

El rostro mayor,
casi viejo y barbudo,
es la careta 
del año que termina,
 retirada por las manos 
del joven que comienza.

El rostro reciente
se descubre 
en una sonrisa 
optimista
sobre un fondo
 gualda y rojo
en el exilio 
lleno de nostalgia
 y marcado por el mil 
novecientos 
cincuenta y tres.

El marco azul
rodea la postal,
surcado
 por las palomas blancas
de la paz
como deseo 
de un futuro de felicidad.



miércoles, 17 de diciembre de 2025

Como el deseo de la Felicidad.

 

Desde que abandoné las felicitaciones por correo postal, he reciclado año tras año aquellas felicitaciones digitales recibidas de vosotros que más me gustaban para reenviarlas. Este año, al hilo de mi nuevo proyecto "Trazos de la Historia", he querido enviar una felicitación más personal para estos días de fiesta. Y entre los grandes genios de la pintura, he elegido a Rembrandt, sirviendo también como recuerdo de mi paso por Múnich hace ya once años.




Bajo el arco,

la mágica mano impresionista

compone una estampa natural

del recién nacido entre telas

transportadas en la cesta,

con un impresionante realismo

que alcanza con sus dedos

la intimidad del establo.


Trazos hábiles y firmes

dibujan en pinceladas rápidas

las claras y expresivas figuras

que con devoción lo rodean.

En un simple cajón, 

sobre el suelo,

el niño es el foco de luz protagonista

que alcanza de lleno a sus padres,

e irradia 

hasta llegar a la penumbra tenebrista,

mientras se va perdiendo,

 en la sombra,

 como esencia 

sutil y cálida de la profundidad.


Oscuridad

 ocupada en el fondo por los animales

y en las alturas

 por el emplumado nocturno

que domina la escena 

sobre la barra de madera

en el solitario cobertizo

 al final de la escalera.


La reverencia de los más cercanos

y la contemplación del resto

-como representantes de la Humanidad-

iluminados por un débil farol,

expresan la emoción

en una escena rural, rústica,

que celebra la Nueva Vida

con un contenido e intenso deseo

de Ilusión y Felicidad.

lunes, 3 de noviembre de 2025

La misteriosa imagen de Lisa.

 






A punto de cumplir mis seis décadas

sigo la larga fila 

empujado por la multitud

que me conduce a contemplar

 un busto de seis siglos de historia,

colocado en la sala seis

 frente a cientos de cámaras

y tras un grueso cristal 

que rompe el Arte. 


Lisa, sentada en el sillón

 sobre el que posa sus brazos, 

despliega su enigmática sonrisa,

 en la que distingo una gota de amargura

mientras atrae mágicamente mi atención. 


Casi misteriosa

 nos aproxima a la realidad

con un tono impasible

 que no oculta el pulso de su garganta. 

Sus ojos muestran un brillo real

en concordancia

 con los sutiles detalles de su rostro. 


El significado velo contacta con el aire

para tomar forma 

dentro de una atmósfera de niebla

que difumina los perfiles en sfumato

y culmina la inmersión

 en los óleos que imitan la naturaleza. 


Y tras la "alegre y jovial", 

un paisaje azul transparente

que más allá de su profundidad

vuelve a la incongruencia 

entre derecha e izquierda,

entre la tierra y el agua.


Contradicción 

de la sonrisa y su punto de amargura. 

Contradicción

 en las dos partes del paisaje. 

Contradicción 

entre la niebla de la técnica

 y la carne real de la imagen. 

Contradicción

 en la tabla única

de un genio único

 sin el ambiente para la "contemplación".

 Anti-Arte.






El cambio que no quiero: años pasados.

  Cuando pensábamos, confiados,  que los oscuros años ya nunca volverían, Joaquín deshojaba una adivinanza que provocaba la risa de los pres...