sábado, 14 de diciembre de 2024

La maquinaria humana entre la nieve.

 



Casi a punto de cumplirse un año del día en que quedé impresionado por el realismo de esta película, por el extraordinario trabajo de J. A. Bayona, aún no había encontrado ni el momento ni las palabras para expresar las emociones que esta historia me hizo sentir. Quienes me hayáis leído anteriormente sabréis que suelo dedicar mis versos a obras literarias, pictóricas, acontecimientos musicales,... Al arte que de una u otra forma me impresiona y me remueve, me inspira. Pero en este caso no había materializado en versos esas sensaciones. Hoy he descubierto el porqué. Sencillamente porque no podían ser mis palabras las que guiaran estas estrofas. Tenían que ser las de Eduardo Strauch. Gracias a los organizadores de esta actividad y espero que os guste ésta mi obra, que casi no es mía, sino de Eduardo.
Linares, 14 de diciembre de 2024, durante la intervención de E. Strauch en la actividad organizada por MLC Energía. Auditorio de El Pósito, Linares.

La larga noche se multiplicó
bajo el escaso calor
de una manta improvisada.

La sed de la garganta,
la sed de los músculos encogidos
por la falta de aire;
el hambre del estómago,
el hambre de la vida perdida
por el helado destino;
la muerte de la razón,
la muerte de las ideas impensables
por el ahogo de la vida;
la sed, el hambre y la muerte,
todas vencidas
por el amor a otras vidas.

La naturaleza odiada,
la naturaleza amada,
la oscura claridad 
a la que siempre estará atada.

Diez noches eternas
para estar completamente solos.
Diez fríos soles
para saber que solo dependen
de sí mismos.

La maquinaria humana
enfrentada a las tormentas exteriores,
oprimida por los tormentos interiores
de la supervivencia.

Saboreando el placer de la despedida
hasta recibir 
el regalo del oxígeno
que paraliza el viaje final.

Cuatro jornadas de helado hueco
para abrir camino al sol,
para abrir la mente a una nueva conciencia,
para expandirla hacia la libertad
mientras el cuerpo está prisionero.

La conexión a través de las estrellas,
busca con la mirada un exit brillante
que aún se prolongará diez días.
Diez para la salida,
tres para la cumbre.

A un lado el abandono,
al otro lado el esfuerzo sin límite.
A un lado el cóndor,
al otro lado la fuerza del objetivo.
A un lado el Ave María,
al otro el lazo atado
a una segunda vida.

La explosión de felicidad
convive con la nostalgia,
con la pena por abandonar
el escenario del horror.
Respira la intensidad.

El primero de la lista sonora
que anuncia la vida,
que anuncia la muerte.

Un abrazo sin palabras.
Una sonrisa que vence el rechazo.
Un año para la salida
con un exit bajo el brazo.
Soledad.
Silencio.
Atando lazos
a una segunda vida
para ir recuperando;
ganas de vivir,
proyectos a largo plazo,
sintiendo que hace falta tiempo
para todo lo planificado;
hasta que la montaña haya devuelto
tanto o más de lo que ha quitado.






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